Empezó
con una visión que también se hizo sueño. En esta visión y sueño veía
claramente cómo en un lugar completamente obscuro, un rayo de luz iluminaba de
arriba hacia abajo, y flotando en el suelo una pequeña mano agarraba
fuertemente un rollito de papel. Todo era obscuro excepto por el rayo de luz
iluminando esa pequeña mano, y pregunté a Dios: “¿qué significa esto que veo?”
y Dios me dijo: “Son las palabras que le he dado a tu hijo para que comparta
con otros.”
Le compartí a mi esposa mi visión y mi sueño, estábamos felices pues habíamos estado orando por tener nuestro primer hijo y Dios ya lo tenía en sus planes.
Tres años después de estar en constante oración y con hermanos de nuestra congregación, quienes se habían unido en oración con nosotros por esos tres años, de repente, en un restaurante, un hombre a quien nunca habíamos visto y a quien después de este momento jamás volvimos a ver, nos dijo: “¿Donde están sus hijos?, ¿han estado orando por sus hijos?, ¿puedo orar por ustedes? Le dijimos que si, y allí en medio del restaurante el hombre empezó a orar a Dios pidiendo por la bendición de Dios de tener nuestros hijos, y ese hombre dijo: “Será un varón, y su nombre será Samuel, por que me lo han pedido (Samuel en Hebreo significa Dios oyó).
Lo único supimos de este hombre es que había venido de España y que era pastor de una iglesia en un poblado de ese país. Mi esposa y yo nos llenamos de contento, mas tuvimos que esperar cuatro años más, hasta Febrero del 2008 para conocer a Samuel. Sin embargo, antes de que Samuel naciera, cuando Nelly mi esposa estaba todavía embarazada, Samuel empezó a compartir las palabras que Dios le había dado y que tenía en un rollito en su mano, pues cada vez que alguien preguntaba si ya teníamos nombre para nuestro hijo, le compartíamos el testimonio del hombre en el restaurante dándonos de parte de Dios el nombre de nuestro hijo.
Pensé que Samuel usaría esas palabras dadas por Dios cuando fuera grande y predicara, mas el plan de Dios fue que Samuel diera testimonio antes de nacer, ya que las personas, al oír el testimonio, se sorprendían, y más aún cuando semanas después, a través del ultrasonido, se comprobaba que era el niño varón, de nombre Samuel.
Le compartí a mi esposa mi visión y mi sueño, estábamos felices pues habíamos estado orando por tener nuestro primer hijo y Dios ya lo tenía en sus planes.
Tres años después de estar en constante oración y con hermanos de nuestra congregación, quienes se habían unido en oración con nosotros por esos tres años, de repente, en un restaurante, un hombre a quien nunca habíamos visto y a quien después de este momento jamás volvimos a ver, nos dijo: “¿Donde están sus hijos?, ¿han estado orando por sus hijos?, ¿puedo orar por ustedes? Le dijimos que si, y allí en medio del restaurante el hombre empezó a orar a Dios pidiendo por la bendición de Dios de tener nuestros hijos, y ese hombre dijo: “Será un varón, y su nombre será Samuel, por que me lo han pedido (Samuel en Hebreo significa Dios oyó).
Lo único supimos de este hombre es que había venido de España y que era pastor de una iglesia en un poblado de ese país. Mi esposa y yo nos llenamos de contento, mas tuvimos que esperar cuatro años más, hasta Febrero del 2008 para conocer a Samuel. Sin embargo, antes de que Samuel naciera, cuando Nelly mi esposa estaba todavía embarazada, Samuel empezó a compartir las palabras que Dios le había dado y que tenía en un rollito en su mano, pues cada vez que alguien preguntaba si ya teníamos nombre para nuestro hijo, le compartíamos el testimonio del hombre en el restaurante dándonos de parte de Dios el nombre de nuestro hijo.
Pensé que Samuel usaría esas palabras dadas por Dios cuando fuera grande y predicara, mas el plan de Dios fue que Samuel diera testimonio antes de nacer, ya que las personas, al oír el testimonio, se sorprendían, y más aún cuando semanas después, a través del ultrasonido, se comprobaba que era el niño varón, de nombre Samuel.
It all started with a vision, that was also a dream. In this vision and dream I could see clearly how, in a totally dark place, a ray of light coming down, and floating close to the floor, a tiny hand was grabbing a small paper scroll. Everything was dark, except for the ray of light pointing at the tiny hand. I asked God: "what does this vision mean?", and he replied "it is the words I have given your son, to share with others."
I shared the vision and dream with my wife, and we were happy because we had been praying for our first child, and God had plans for him already.
After three years of constant prayer, with the support of our brothers and sisters in our congregation for all that time, suddenly, in a restaurant, a man who we had never seen, and who we never saw again, approached us and asked: "Where are your children?, Have you been praying for your children? Can I pray for you?". We said yes, and right there, in the middle of the restaurant, the man started to pray to God, asking for the blessing of having children, and he said: "This child will be a boy, and his name will be Samuel, because you have asked me for him (Samuel means "God heard", in Hebrew).
The only thing we knew about this man afterwards, was that he had come from Spain, where he was the pastor of a church in a small town. My wife and I were filled with joy, but we had to wait four more years, until February, 2008, to meet Samuel. However, even before he was born, when my wife Nelly was still pregnant, Samuel was already sharing the words God had given him in that little roll in his hand, because every time someone asked if we had chosen a name for our baby, we shared the testimony of the man in the restaurant, who gave us our son's name from God.
I thought Samuel would use the words God gave him when he would grow up and preach, but God's plan was for Samuel to testify of Him even before he was born, because when people heard our testimony, they were surprised, and even more when we told them weeks later that an ultrasound had confirmed we were going to have a son, who's name would be Samuel.
By: Rafael


oh man. that's such an awesome story. God is good.
ReplyDeleteThank you so much for your comment. It is good to share the goodness of God.
DeleteGod is Good indeed!
ReplyDeleteYes, God is good. Thank you and God bless you.
DeleteMe dio escalofríos leer esto.
ReplyDeleteI witness that miracle.
ReplyDeleteYo soy testigo de ese milagro